La arquitectura Pascal ha cumplido diez años. Su debut se produjo en 2016, y es considerada como una de las mejores arquitecturas que ha creado NVIDIA por su buen rendimiento, por su ajustado consumo y también por su precio.
Si la GeForce GTX 970 fue la reina de las gráficas de gama alta económicas de su generación la GeForce GTX 1070 fue una joya. Esta era capaz de ofrecer un rendimiento superior al de la GeForce GTX 980 Ti, que fue la más potente de su generación, pero con un consumo mucho más bajo y con un precio mucho más económico. Además, tenía 8 GB de memoria gráfica.
La GeForce GTX 1070 fue tan buena que ha ido aguantando la llegada de diferentes generaciones, y todavía hoy se puede jugar con ella a cualquier cosa que no exija trazado de rayos en 1080p ajustando calidad gráfica. Salvo casos de juegos muy mal optimizados basados en el Unreal Engine 5, la GeForce GTX 1070 es una tarjeta gráfica que todavía puede ofrecer una calidad y fluidez aceptables.
La GeForce GTX 1070 tiene un TDP de solo 150 vatios, y la GeForce GTX 980 Ti, que rinde menos y tiene 6 GB de VRAM, tiene un TDP de 250 vatios.
El modelo tope de gama de Pascal fue la GeForce GTX 1080 Ti, una tarjeta gráfica que fue tan potente que ni siquiera la GeForce RTX 2080 logró superarla en rasterización en su lanzamiento. Tiene 11 GB de memoria gráfica, y su rendimiento todavía es tan bueno que sigue siendo una tarjeta gráfica bastante buscada en el mercado de segunda mano.
Con Pascal NVIDIA también mejoró el rendimiento en DirectX 12, que era una de las cuentas que tenía pendientes desde el lanzamiento de Kepler (GeForce GTX 600). Fue también la penúltima arquitectura sin núcleos RT ni núcleos tensor. La última fue la versión de Turing sin dichos núcleos.
