El Mac mini M1 fue lanzado en 2020. Este mini PC tiene un chip con CPU ARM de 8 núcleos, NPU de 16 núcleos y cuenta con una GPU Apple de 8 núcleos. En su configuración base tenía 8 GB de memoria unificada, y venía con un SSD de 256 GB de capacidad.
Este modelo todavía no se considera como obsoleto, pero ya tiene casi seis años de edad, y su rendimiento con aplicaciones y juegos actuales podría no ser suficiente para la mayoría de los usuarios. Esto es lo que ha querido comprobar RandomGaminginHD, cómo rinde el Mac mini con Apple M1 en juegos actuales.
En sus pruebas ha utilizado el modelo base, que tiene 8 GB de memoria unificada y el SSD de 256 GB. Con un SSD tan pequeño instalar juegos ya es un problema, porque Crimson Desert ocupa más de la mitad del SSD.
Crimson Desert funciona, la experiencia está lejos de ser buena. El juego presenta muchos fallos gráficos porque se utiliza reescalado en modo ultrarrendimiento, y Baldur´s Gate 3 funciona en 1080p con calidad baja utilizando FSR 1 en modo calidad con un rendimiento de más de 30 FPS.
Metro Exodus es jugable en 1080p con calidad baja, y lo mismo ocurre con Shadow of the Tomb Raider, que funciona bien en 1080p con calidad baja. Juegos más antiguos como Sleeping Dogs Definitive Edition, no funcionan bien por un tema de emulación y optimización.
Resident Evil 4 Remake en 1080p y calidad baja con reescalado en modo calidad es jugable con medias de más de 40 FPS.
Los resultados no son tan malos para un SoC basado en la arquitectura ARM que data de 2020, y que en muchos casos tiene que recurrir a la capa de traducción dinámica Rosetta 2.