La Lenovo Legion Go 2 es una consola portátil potente, que utiliza una APU Ryzen Z2 Extreme con CPU Zen 5 y GPU Radeon 890M. Este modelo debería recibir un buen soporte a nivel de drivers por la importante posición que ocupa, pero Lenovo lleva tiempo descuidando este tema tan importante.
Esto ha generado una nueva conversación sobre el tema del soporte de drivers en consolas portátiles, una obligación que no corre a cargo de AMD, sino que es responsabilidad de los propios fabricantes de esas consolas. En este caso, la culpa de que la Lenovo Legion Go 2 lleve meses sin recibir nuevos drivers para su GPU no es de AMD, sino de Lenovo, que es quien tiene la obligación de sacar esos drivers.
La última versión de drivers para la GPU Radeon 890M que monta la Lenovo Legion Go 2 data del 31 de diciembre de 2025, así que la consola lleva tres meses sin recibir un nuevo driver de este tipo, pero el problema es que esos drivers proceden de la rama de controladores que AMD lanzó a finales de septiembre, así que en realidad son más antiguos.
La polémica está servida, ¿vale la pena pagar más de 1.400 euros por una consola portátil con Windows 11 que recibe este nivel de soporte en algo tan importante como los drivers de la GPU? Si la situación no mejora, cada vez más personas acabarán pasando de este tipo de consolas por este problema, y por su alto precio.
AMD no quiere tener que hacerse cargo de la responsabilidad de lanzar nuevos drivers periódicamente para tantas consolas portátiles de diferentes fabricantes, así que su actitud y su enfoque no van a cambiar. Incorporar SteamOS en todas las consolas portátiles de este tipo podría ser una solución al problema.
