Death Stranding 2: On the beach se estrenó la semana pasada y ya hemos visto como funciona en consolas portátiles o qué tal rinde con una GeForce GTX 1060 e incluso con tarjetas gráficas de 4 GB de VRAM, sin embargo echábamos de menos una comparativa de muchas tarjetas gráficas de las que nos tienen acostumbrados en TechPowerUp y finalmente lo han publicado y os lo podemos resumir.
Death Stranding 2: On the Beach está desarrollado por Kojima Productions aunque la adaptación PC ha ido a cargo de Nixxes Software, el juego usa el motor gráfico Decima creado por Guerrilla Games (un estudio de Sony) y que ya se ha usado con anterioridad en juegos como la primera entrega de la saga o Horizon Zero Dawn. El juego usa la API DirectX 12 además de incluir mejoras en los reflejos y la oclusión ambiental mediante trazado de rayos, eso sí no se recurre al Path Tracing. El juego soporta HDR y formatos ultrawide como 21:9 ó 32:9. Por la parte de los reescalados el juego hereda la técnica propia del motor llamada PICO (Progressive Image Compositor) que no podemos desactivar pero sí dejar en modo "AA nativo", además hay el pleno soporte para Intel XeSS, AMD FSR 4 y NVIDIA DLSS 4 incluida la generación de fotogramas de las tres compañías.
Es un artículo habitual de TechPowerUp por lo que encontramos una página entera dedicada a ofrecer una galería de imágenes desordenadas para ver un poco todo tipo de ambientaciones intentando evitar mostrar algún spoiler de relevancia, aunque en este título la curiosidad nos llevará a descubrir equipamientos y sospechar algo sobre la trama.

En el apartado de menús gráficos comentan que el juego se puede jugar en modo ventana, pantalla completa y pantalla completa en exclusiva, algo que últimamente se echaba de menos. Podemos desactivar el V-Sync y las técnicas de generación de fotogramas y de reducción de latencia se pueden activar o desactivar por separado. También podemos ajustar el Motion Blur y el Deep of Field. Destacan negativamente que el juego no soporte resoluciones 16:10 y por lo tanto con un monitor así las típicas bandas negras arriba y abajo tanto jugando como en las cinemáticas.
Dedican una página a tres imágenes interactivas en las que podemos ver qué tal luce el juego con los cinco preajustes disponibles a los que debemos sumar si activamos el trazado de rayos. Con esas imágenes nos podremos hacer una idea de lo que vamos a perder gráficamente o lo que vamos a ganar en rendimiento al reducir la calidad visual. En este caso el cambio de los ajustes es sensible en cuanto al rendimiento, TPU coge como base el nivel de calidad más alto pero sin activar el trazado de rayos y a partir de ahí si bajamos la calidad visual podemos conseguir una mejora de rendimiento de hasta un 37%, en cambio si queremos activar el trazado de rayos en base al preajuste de calidad máxima tenemos una penalización del 33%.

El artículo se ha basada en una versión pública del juego para Steam del juego junto al parche PC Hotfix 1, así que parece que las pruebas se hicieron antes del parche 1.1.53 que hay actualmente y que menciona mejoras de rendimiento y estabilidad. Se han usado los últimos controladores gráficos de las tres compañías y que oficialmente están optimizados para este juego. Las pruebas de rendimiento se han hecho "in-game" en un escenario abierto.
El consumo de memoria VRAM con los detalles al mínimo rondamos entre los 5,5 y 7 GB según resolución, en cambio a calidad máxima las cifras rondan entre los 9 y 11 GB. Activar el trazado de rayos el consumo aumenta ligeramente y nos muestran que a 4K junto a MFG el juego se reserva hasta algo más de 12 GB de memoria gráfica. En todos los casos parece que estamos ante otro título que no será un problema en cuanto a VRAM. El rendimiento de una RTX 5060 Ti de 8 y 16 GB es muy parecido aunque las diferencias se incrementan al subir de resolución o si activamos el trazado de rayos, sin embargo nunca marca la diferencia entre jugable y no jugable puesto que se ahoga antes por falta de músculo que por la memoria gráfica, algo similar ocurre con las Radeon RX 9060 XT de 8 y 16 GB. Si miramos la batalla entre la RTX 3080 de 10 GB y la RTX 4070 de 12 GB la segunda apenas araña algo extra respecto a la primera a pesar de ser más nueva y tener 2 GB de VRAM más e incluso a 4K se cambian las tornas.
Para disfrutar de los preciados 60 FPS con calidad máxima a 1080p vamos a requerir de una RTX 3060 Ti, una Arc B580 o una RX 9060 XT aunque la RX 7600 XT se queda cerca con 56,4 FPS.
Al subir la resolución a 1440p tal y como se puede ver en la imagen que viene a continuación la exigencia sube hasta una RTX 5060 Ti o una RX 9060 XT. Finalmente a 4K a partir de una RX 7900 XT o RTX 4080 rondamos los 60 FPS, así que sin el trazado de rayos no es necesaria una tarjeta de última generación.

Con trazado de rayos la exigencia no sube en exceso y a 1080p con una RTX 5060 Ti o RX 9060 XT tendremos suficiente, a 1440p se requiere de una RX 7900 XT o una RTX 5070 y a 4K es cuando la cosa se complica excepto con la RTX 5090 al ser la única que supera la barrera de los 60 FPS, en este caso consigue 78,1 FPS, eso sí la RTX 4090 con 56,4 FPS se merece un aprobado.
En las conclusiones comentan que el juego tiene mecánicas de combate mejoradas respecto a la primera entrega así como mejor diseño de mapas y más densidad de elementos que ayudan a crear un juego algo más rico sin perder la esencia del primero y es que sigue siendo un "walking simulator". Mencionan que la dificultad se puede ajustar tanto en el inicio como durante nuestra partida.
El juego luce de forma impresionante gracias a una puesta al día del motor Decima, las animaciones en las cinemáticas son de las mejores que podemos encontrar en videojuego a día de hoy. Los escenarios abiertos están muy detallados y con una buena atmósfera, además de mejorar la densidad y variedad de situaciones respecto a la primera parte. Los interiores siguen bien trabajados pero al igual que la primera entrega son muy escasos y por lo tanto poco relevantes. Las texturas son de muy alta calidad, especialmente en las cinemáticas, unas cinemáticas que se llevan la queja de estar limitadas artificialmente a 60 FPS de forma muy similar a la primera entrega. También mencionan algunos microparones en las mismas que no parecen estar relacionados con la compilación de shaders.
Concluyen que es una adaptación a PC excelente por parte de Nixxes, no hay microparones debido a la compilación de shaders mientras jugamos y los tiempos de carga son muy rápidos. La cadencia de frames o "frame pacing" es buena durante nuestros viajes. La inclusión de trazado de rayos no está de más puesto que la penalización en el rendimiento es pequeña, sin embargo las diferencias visuales son relativamente sutiles y no se aprovecha todo el potencial que tiene el RT al estar presente sólo para los reflejos y la oclusión ambiental, así queda lejos de otros títulos actuales con mejores usos o implementaciones de estas técnicas. El juego no soporta reconstrucción de rayos.
Consideran que es un juego con unos requisitos bastante razonables y mucho más asequibles que los de juegos recientes que recurren a motores como el Unreal Engine 5. Les parece que el juego rinde especialmente bien con tarjetas gráficas de AMD puesto que una Radeon RX 9070 XT compite muy bien contra una GeForce RTX 5080.