La alta demanda de RAM por parte de centros de datos y servidores dedicados a la IA ha generado una crisis que se va a empezar a extender a otros componentes. Esta alta demanda también ha afectado al precio de las unidades de almacenamiento SSD, y según fuentes japonesas está empezando a afectar también a los procesadores.
Los OEMs de servidores y PCs ya no reciben suficientes procesadores de Intel y AMD, así que no son capaces de cubrir la demanda. Esta situación podría hacer que los precios aumenten entre un 10% y un 15%.
Intel lo tiene menos complicado que AMD porque la compañía ha mantenido sus propias fábricas, así que puede ajustar la producción de sus procesadores con una mayor flexibilidad, y no depende tanto de TSMC. AMD por el contrario no tiene fábricas propias, así que depende por completo de TSMC, y tiene que competir con otros clientes importantes de la compañía taiwanesa para poder conseguir un mayor volumen de producción.
La situación también podría afectar al precio de los ordenadores portátiles. En el mercado de componentes, el precio de algunos procesadores Intel y AMD también ha subido, y los rumores dicen que acabarán subiendo todavía más.
Hay procesadores que han subido entre un 40% y un 50% de precio, como el Intel Core i5-12400F y el Ryzen 5 5600X, que cuesta casi lo mismo que un Ryzen 5 7600X. Esto se debe a la alta demanda de procesadores compatibles con DDR4, un tipo de memoria que se está volviendo a montar para evitar la crisis de la RAM y el impacto que esta está teniendo en el precio de la memoria DDR5, que se ha vuelto muy cara.
