La crisis de la RAM está lejos de resolverse, y las empresas que fabrican DRAM siguen interesadas en dar razones para que la crisis se extienda más años. Ya les gustaría que la crisis nunca terminase, porque esto les permitiría seguir vendiendo sus chips de DRAM a precio de oro, pero esta situación no debería ser sostenible tan a largo plazo, porque no es buena para el mercado tecnológico de consumo en general.
La última en abrir la boca para crear miedo ha sido Micron, la misma Micron que dejó tirados a los usuarios de consumo para dedicar toda su producción al sector profesional, porque le sale mucho más rentable. El CEO de la empresa, Sanjay Mehrotra, dijo que los coches autónomos y los robots necesitarán alrededor de 300 GB de RAM para poder funcionar, lo que disparará todavía más el consumo de memoria RAM.
Según Sanjay, los coches actuales que tienen funciones de asistencia avanzada en la conducción de grado 2 utilizan 16 GB de RAM. Hay un total de 6 niveles, siendo 0 el más bajo y el que no incluye ningún tipo de asistencia o de ayuda en la conducción, y seis el más alto, pero a partir del nivel 4 ya tenemos conducción autónoma del coche en muchos escenarios, y el nivel 5 es conducción autónoma total.
Los 300 GB de RAM serían necesarios en coches para conseguir el nivel de conducción autónoma 4, según Sanjay. Esto aumentará las necesidades de RAM del sector profesional, y lo mismo ocurrirá con los robots avanzados, que van a necesitar cientos de gigabytes de RAM para funcionar. ¿Se convertirá la RAM en el próximo "oro electrónico?
Estas predicciones están a muchos años de distancia. Los coches autónomos no se van a estandarizar ni a corto ni a medio plazo, y los robots también son algo que está lejos de utilizarse a gran escala, así que no hablamos de meses ni de años, sino más bien de décadas.
