Samsung denunció a TCL en Alemania porque algunos de los televisores de la compañía China se promocionan como QLED; pero en realidad no utilizan esta tecnología, y un tribunal alemán les ha dado la razón de una manera tan aplastante que no deja a TCL en buen lugar.
La tecnología QLED se refiere al uso de "quantum dots", puntos cuánticos. Estos mejoran la eficiencia y la precisión del color. En los televisores Samsung, se utiliza retroiluminación ultravioleta, que es muy eficiente, pero no forma parte del espectro visible. Los puntos cuánticos absorben esa luz ultravioleta y la convierten en luz visible del color deseado.
Otra ventaja que tiene la tecnología QLED es que los puntos cuánticos son mucho más fáciles de ajustar para conseguir la longitud de onda de luz exacta, comparados con los paneles LED tradicionales.
TCL ha sido incapaz de demostrar ante los tribunales que seis series diferentes de televisores, que se promocionan como QLED, realmente utilizan esta tecnología, y por tanto se ha visto obligada a dejar de promocionarlos como tales.
La compañía china todavía puede recurrir, pero es poco probable que lo haga, porque Samsung logró demostrar que TCL no utiliza esa tecnología en una parte importante de sus productos, y TCL no fue capaz de refutar sus pruebas.
Esto explica los bajos precios que tienen algunas de las gamas de TCL, tan bajos que parecen incluso demasiado buenos para ser verdad. Samsung logró demostrar que TCL no utiliza esa tecnología en una parte importante de sus productos.
TCL también enfrenta acusaciones idénticas en otros mercados, como Estados Unidos y Corea del Norte. El caso de Alemania podría tener cierta influencia en la resolución de esos otros casos, pero si los modelos son los mismos el final ya está claro.
