Este 2026 prometía ser muy interesante en cuanto a novedades tecnológicas para el segmento doméstico puesto que podían coincidir el lanzamiento de nuevas tarjetas gráficas como de procesadores, sin embargo en apenas pocos meses las perspectivas se han ido enfriando y ya sabemos que no habrá novedades destacables en el segmento de las tarjetas gráficas y ahora cerramos la semana con lo mismo por la parte de los procesadores, por lo menos en sobremesa.
Es cierto que tanto Intel como AMD han presentado algunos modelos nuevos de sus procesadores pero no dejan de ser una vuelta de tuerca a sus actuales arquitecturas por lo que lo interesante del 2026 en procesadores se suponía que lo veríamos hacia finales de año con la llegada de los AMD Rzyen basados en Zen 6 y los Intel Core Ultra basados en Nova Lake.
Este pasado viernes ya vimos los primeros rumores que apuntan a que los posibles AMD Ryzen 10000 ó 11000 no llegarán este año, se han retrasado hasta 2027 y, de momento con la esperanza de que sea a principios del mismo, lo que nos sitúa a un año vista. Ahora según varias webs que citan a filtradores habituales de productos de Intel como son HXL y Golden Pig Upgrade parece que los Core Ultra Series 4 conocidos como Nova Lake-S tampoco los veremos durante este año, los nuevos rumores mencionan el CES 2027 para su puesta de largo.

Este retraso no se puede decir que sea una gran sorpresa viendo el panorama para este 2026 pero sí que confirma que será un año largo para los amantes del hardware y el cacharreo con sus torres de equipos de sobremesa.
Y los motivos no parecen otros que la bizarra situación del mercado respecto a la disponibilidad y precio de las memorias DRAM que deben acompañar todo procesador y más si tenemos en cuenta que tanto Zen 6 como Nova Lake debían aportar mejoras de rendimiento en el apartado de la memoria y por lo tanto para sacar el máximo de cada plataforma posiblemente se requiera de nuevos módulos CUDIMM o, por lo menos, memoria a partir de DDR5-8000 y viendo que una memoria que a principio de otoño de 2025 como era la DDR5-6000 ha subido tanto de precio, esas memorias aún serán más difíciles de encontrar a un precio razonable.
Estrictamente no podemos hablar de retrasos porque no había anuncio oficial, todos los datos se basaban en rumores pero también es cierto que no hemos visto ninguna información acerca de problemas técnicos o tasas de fabricación malas por parte de las distintas fundiciones encargadas de plasmar en masa estos chips, así que creemos que si el mercado estuviese más receptivo habríamos visto nuevos procesadores de AMD e Intel este mismo año.

Parece pues que la batalla AMD vs Intel queda en un segundo plano ante las perspectivas de unas ventas decepcionantes porque el consumidor no querrá gastar más dinero en memoria que en el propio procesador. Intel aún lo tiene peor que AMD porque con Nova Lake estrenará socket y por lo tanto el salto a esta plataforma implica una inversión mayor por parte del consumidor.
Puesto que aún son rumores y que no está claro el porvenir de la crisis de la memoria tampoco podemos dar como firmes las fechas que se barajan a día de hoy.