El CFO de Sony, Lin Tao, dijo durante el último evento de resultados de la compañía que están trabajando para minimizar el impacto de la subida de costes que está sufriendo PS5 a nivel de hardware, y que se han asegurado todo el suministro de memoria que necesitan para afrontar incluso la temporada de ventas de final del año fiscal.
También están trabajando, según Lin, para reducir el impacto de la subida del coste de los componentes, y piensan contrarrestar ese aumento de costes sin subir el precio de PS5. Esto supone que el precio de esta consola no va a subir, y que se mantendrá en 549 euros en su versión con unidad óptica y 499 euros en su versión sin unidad óptica.
¿Cómo piensa Sony conseguirlo? La compañía va a conseguirlo monetizando la base de usuarios de PS5 que ya tiene, incrementando los ingresos que recibe a través de otras fuentes, como los ingresos por venta de software, tanto en formato físico como digital, y también a través de la venta de servicios.
Es una buena noticia a medias. Para los que quieren comprar una PS5 les garantiza que al menos los precios no van a subir en los próximos meses, aunque tampoco es que sean baratos, porque esta consola es más cara ahora que en su lanzamiento.
Para los que ya tienen una PS5 puede ser una mala noticia si esa mayor monetización implica una subida de precios en los juegos o en los servicios. Por lo que ha dicho Lin, parece que lo más probable es que se aumente el precio de PSN Plus.
Es seguro que el precio de PS5 tampoco va a bajar este año, y puede que también se mantenga en 2027. Si esto se confirma, esta y Xbox Series X-Series S serán las únicas consolas que en su etapa final de ciclo de vida serán más caras que en su lanzamiento.
