Cyberpunk 2077 fue uno de los juegos más exigentes de 2020, y gracias al trazado de trayectorias sigue siendo un juego muy exigente, pero también se ha convertido en un título más escalable con las optimizaciones y cambios que recibió tras la actualización 2.0, introducida con su primer y único DLC.
Una prueba de lo escalable que es la tenemos en que ha sido posible ejecutar Cyberpunk 2077 en un smartphone Red Magic 11 Pro, que utiliza un SoC Snapdragon 8 Gen 5, gracias a la emulación. Emular un juego no permite conseguir el mismo rendimiento que tendríamos en nativo, pero si el hardware es potente y la emulación funciona correctamente el resultado puede ser bueno.
En esta prueba el juego se ejecuta primero en 720p con calidad baja y FSR 2.1 en calidad equilibrada. Sin generación de fotogramas, el rendimiento varía entre los 20 y los 30 FPS, dependiendo de la carga de cada escena. Es un rendimiento muy justo y por la configuración no se puede considerar como jugable de verdad.
Con la generación de fotogramas la cosa mejora un poco y pasa a tener entre 40 y 50 FPS, pero con artefactos y fallos gráficos por la baja tasa de fotogramas base. La experiencia no es buena, pero se puede ejecutar y jugar a Cyberpunk 2077 en un Snapdragon 8 Gen 5, un logro destacable que no se puede pasar por alto.
Si la emulación mejora el rendimiento podría mejorar también, pero como al final es un SoC para smartphones ese Snapdragon 8 Gen 5 tiene sus limitaciones, y no se puede comprar directamente con componentes de PC más potentes y con mayor consumo.