Monster Hunter Wilds tuvo un lanzamiento problemático por su mala optimización y su mal rendimiento. Con el tiempo, ha recibido varias actualizaciones que han corregido fallos y problemas, y que han mejorado el rendimiento. La última actualización de rendimiento que recibió el juego llegó el pasado mes de enero.
Aunque Monster Hunter Wilds ha mejorado, todavía puede mejorar más. Capcom lo ha demostrado con una nueva actualización que eleva la versión a la 1.041.00.00, y que estará disponible de forma pública a partir de mañana.
Esta actualización reduce el procesamiento CPU/GPU y hace ajustes para reducir la carga de trabajo en el juego. También se han introducido diferentes niveles de detalle en modelos 3D, se ha ajustado para una representación óptima según la situación, y se han optimizado los monstruos y las formas de vida que pueblan los escenarios para reducir la carga de la CPU.
Con este nuevo parche también se introduce el cacheado de efectos para reducir la carga de la CPU al generar efectos duplicados, se han optimizado los procesos de renderizado para reducir la carga de la CPU y de la GPU, y se han hecho otros ajustes menores para reducir la carga de trabajo en general.
Esta es la actualización mayor definitiva que va a recibir Monster Hunter Wilds. Además de esas mejoras, la actualización también trae nuevas misiones de alta dificultad y una misión secundaria especial.
Todos los parches que ha lanzado Capcom hasta ahora, y esta actualización final, convierten a Monster Hunter Wilds en lo que debió ser desde el principio, demuestran que el RE Engine también tiene sus problemas de rendimiento cuando se utiliza en mapas abiertos, y confirma que con más tiempo de desarrollo este juego podría haber llegado en un estado mucho mejor.
