El CEO de Phison ha pintado un panorama muy malo para el futuro de la industria tecnológica, y para los consumidores. Cree que la crisis de la DRAM, y de la memoria NAND Flash, podría durar hasta 2030, y que no se producirá una recuperación total porque debido a la IA la demanda de esos componentes siempre seguirá siendo alta, lo que transformará el mercado de consumo general.
En su opinión, esta situación va a destruir varios negocios que dependen de la DRAM, porque si no puedes acceder a los componentes que necesitas tampoco puedes vender, y las empresas que tienen un menor margen y dependen mucho de las ventas de hardware constantes no podrán aguantar. No da nombres, pero los OEMs más pequeños serían los principales afectados.
También ha dicho que las fábricas están pidiendo prepagos de hasta tres años, algo que no tiene precedentes, lo que hace que la situación se esté volviendo cada vez más complicada para los peces más pequeños, que no pueden permitirse hacer pagos tan grandes de forma directa.
Esta situación puede tener también impacto en la oferta y en los productos y precios para el mercado de consumo. Las grandes marcas podrían dar cada vez más prioridad al sector profesional y al mercado de la IA, donde consiguen márgenes de beneficios más altos, y dejar en una posición secundaria al mercado de consumo general.
Si esto se convierte en tendencia, la situación para los consumidores sería cada vez más complicada, y los precios podrían subir todavía más. Hay fuentes que dicen que China va a ser un actor importante y que ayudará a normalizar la situación antes de lo previsto, y también hay algunas voces que dicen que estamos en una burbuja forzada, y que la IA acabará explotando.
