Hace unos años Intel tuvo una idea que levantó ampollas, vender procesadores con funciones y tecnologías capadas de fábrica que podían desbloquearse mediante el pago de una licencia extra. Estos procesadores "con DLC" estuvieron funcionando durante varios años bajo el nombre de Intel Software Defined Silicon.
Su lanzamiento se produjo en 2021, y desde entonces ha estado activa con mayor o menor éxito. Con este proyecto Intel quería que los procesadores se ajustasen mejor en precio y prestaciones a las necesidades y al presupuesto de cada cliente, pero acabó siendo una excusa para capar procesadores y ganar todavía más dinero de una forma que era considerada como injusta.
Por ejemplo, con los procesadores Intel Xeon de cuarta generación se daba la posibilidad de activar funciones de aceleración por hardware presentes en estos procesadores, y también de activar otras funciones por hardware que tenían valor en su época. Los clientes podían pagar una licencia permanente o hacer pequeños pagos que dependían del uso que se hiciera de esas tecnologías.
Entre las características de pago de los procesadores Intel se encontraban Dynamic Load Balancer, Data Streaming Accelerator, In-Memory Analytics Accelerator, Quick Assist Technology, Software Guard Extensions, y Virtual RAID sobre la CPU. Para acceder a todas esas tecnologías y funciones era necesario pagar un extra, no bastaba con comprar el procesador.
El Intel Software Defined Silicon fue muy criticado, y con razón, pero al final ha desaparecido. Intel ya no va a seguir con este programa, y muchas de las páginas web de la compañía que contenían referencias al mismo han sido eliminadas.
No sabemos qué pasará con aquellos que pagaban cuotas por acceder a esas funciones y tecnologías. Intel debería liberarlas y dar libre acceso a las mismas, pero no está confirmado.
