Tras muchos meses de especulaciones y se esperaba la presentación de los Arrow Lake Refresh durante el CES 2026 de enero, una puesta al día o, si se prefiere, vuelta de tuerca a los actuales Arrow Lake para mantenerlos interesantes antes de la llegada de la nueva generación de procesadores de sobremesa conocidos como Nova Lake.
Sin embargo Intel sabía que lo que aportaban de nuevo estos procesadores no era gran cosa y que el verdadero anuncio para esta primera mitad de año era su arquitectura Panther Lake para portátiles, una arquitectura que, a falta de ver sus ventas, en los primeros análisis ha conseguido muy buenas críticas. Así que los Arrow Lake Refresh no quedaron abandonados pero sí en un claro segundo plano con previsiones de verlos en las tiendas entre marzo y abril de 2026.

Cierto que el uso de un socket LGA-1851 exclusivo para Arrow Lake y que no tiene más futuro que estos nuevos procesadores, junto a la subida de los precios de las memorias hacen pensar a la compañía que las ventas serán modestas por lo que no era cuestión de apostar a lo grande a por estos procesadores.
Ahora varios medios como VideoCardz se hacen eco de una información con la que varias fuentes coinciden y que dice que Intel habría decidido no comercializar el nuevo estandarte de la serie con el modelo Core Ultra 9 290K Plus mientras que sigue en pie la llegad del resto de los Arrow Lake Refresh que son el Core Ultra 5 250K Plus y Core Ultra 7 270K Plus, de hecho VideoCardz en otra noticia asegura que sus análisis estarán listos el 23 de marzo de 2026.
Puesto que no fue nunca anunciado estrictamente no se puede decir que el Core Ultra 9 290K Plus haya sido cancelado propiamente dicho pero habiendo muestras de ingeniería rondando por varios sitios e incluso filtraciones de rendimiento que hablaban de una mejora de un 10% respecto al actual Core Ultra 9 285K está claro que ha sido una decisión de última hora de la compañía. Posiblemente en esas filtraciones su usaba una memoria DDR5 más rápida que es prácticamente imposible de adquirir.
Los motivos exactos de esta cancelación posiblemente no los sabremos nunca pero parece que Intel se ha dado cuenta de que habrá demasiados procesadores muy similares puesto que tanto el nuevo Core Ultra 7 270K Plus como el actual Core Ultra 9 285K tienen la misma cantidad de núcleos que el supuesto 290K, Intel no quería descatalogar o bajar demasiado de precio el 285K y habría saturación de productos a precios demasiado similares y con pocas diferencias de rendimiento más allá de unas frecuencias de reloj más elevadas.
Menor cantidad de productos ayuda a simplificar la cadena logística y deja el listón algo más bajo para que la nueva generación, aún prevista para este año, luzca un mejor salto de rendimiento. Además al ser un procesador de gama alta las ventas siempre son poco representativas y no dejan de ser productos muy apretados en aspectos de térmicos y de consumo que a la larga pueden ser más caros de mantener y con mayor cantidad de RMAs.
Los tope de gama sirven para marcar territorio y hacer ruido para que el consumidor preste atención a la toda la familia de productos, pero sabiendo que en esta generación no iban a superar a AMD que sí se ha atrevido a subir algo el listón para el mercado gaming con un producto algo excesivo y perdiendo el equilibrio entre el consumo y el rendimiento, lo mejor era no seguir apostando por un producto que podía llevas más quebraderos de cabeza que alegrías a la compañía.
Según VideoCardz así queda la familia de procesadores Arrow Lake de la serie K:
