NVIDIA no lanzará tarjetas gráficas GeForce RTX 50 “SUPER” este año y, además, ha retrasado internamente la hoja de ruta de la futura serie RTX 60, según información publicada por The Information. La decisión estaría directamente relacionada con la prioridad absoluta que la compañía está dando a los aceleradores de inteligencia artificial, en detrimento del mercado gaming.
De acuerdo con el informe, NVIDIA ha pospuesto por completo el refresco RTX 50 SUPER, que estaba previsto inicialmente para anunciarse en el CES 2026, con disponibilidad comercial durante el primer o segundo trimestre de 2026. El motivo principal sería la escasez y el alto valor estratégico de la memoria GDDR7 de alta densidad, un recurso clave tanto para GPUs de consumo como para aceleradores de IA.

La memoria GDDR7 de 3 GB, clave del retraso
La gama GeForce RTX 50 SUPER estaba diseñada para utilizar módulos GDDR7 de 3 GB por chip, lo que permitía aumentar de forma significativa la capacidad de memoria frente a los modelos estándar. Según los planes originales de NVIDIA:
La RTX 5070 SUPER habría contado con 18 GB de GDDR7
La RTX 5070 Ti SUPER habría subido hasta 24 GB
La RTX 5080 SUPER también habría ofrecido 24 GB de GDDR7
Sin embargo, esta misma memoria GDDR7 de alta capacidad es la que NVIDIA necesita para sus productos de IA y workstation, como las RTX PRO 6000 “Blackwell” y las plataformas “Rubin CPX”, segmentos con márgenes de beneficio mucho más elevados. Ante esta situación, la dirección de la compañía habría decidido priorizar el negocio de IA, dejando en segundo plano el refresco de GPUs para jugadores.
Como consecuencia directa, el mercado gaming seguirá dependiendo de las GeForce RTX 50 estándar, con precios elevados y sin las mejoras de capacidad de memoria que se esperaban con la serie SUPER.
La serie RTX 60 “Rubin” también se retrasa
El informe añade que el calendario interno de la próxima generación de GPUs de consumo, conocida como RTX 60 “Rubin”, también se ha desplazado. En los planes iniciales, NVIDIA contemplaba iniciar la producción en masa a finales de 2027, una fecha que ya era lejana, pero que ahora podría retrasarse aún más.
La razón vuelve a ser la misma: limitaciones en el suministro de memoria avanzada. NVIDIA podría no ser capaz de asegurar suficiente capacidad de producción por parte de fabricantes como Samsung, Micron y SK hynix, lo que afectaría tanto a GPUs de consumo como a aceleradores de IA de próxima generación.
Este escenario refuerza la percepción de que, al menos en los próximos años, el mercado gaming no será la máxima prioridad para NVIDIA, mientras que la inteligencia artificial y los centros de datos seguirán concentrando la mayor parte de los recursos, la innovación y la memoria de última generación.
Fuente: The Information