En una entrevista Andrew Bell, vicepresidente senior de ingeniería de hardware en NVIDIA, dijo que la compañía no tiene pensado dejar de fabricar la NVIDIA SHIELD, un sistema que es lo más parecido a una consola que han hecho hasta ahora.
La razón por la que no van a dejar de fabricar esta consola es que todavía tiene una buena demanda. Según Bell, la demanda de NVIDIA SHIELD se ha mantenido plana desde los últimos diez años, así que tienen razones para seguir fabricándola, sigue generando interés y es rentable.
Lo más interesante que ha comentado Bell es que prácticamente todos los que trabajaban en NVIDIA en una etapa más temprana, anterior a la bestia de la IA en la que se ha convertido ahora, querían crear una consola.
No pudieron crear una consola normal al uso, pero la NVIDIA SHIELD les permitió quitarse un poco esas ganas. Este sistema sigue ofreciendo un gran valor gracias al soporte que ha recibido, y a los servicios con los que es compatible.
El modelo que sigue en producción es el de 2019, y seguirá recibiendo actualizaciones. Sobre el tema de hacer una consola, es algo que no se puede descartar. Ahora que NVIDIA va a entrar en nuevos mercados con los SoCs Serie N1 y N1X, y ahora que tiene un acuerdo importante con Intel, la compañía lo tiene más fácil que nunca para entrar en ese mercado.
NVIDIA podría llegar a un acuerdo con Intel para diseñar y fabricar un SoC con CPU Intel x86-64 y una GPU integrada de NVIDIA. Un chip de este tipo sería un rival complicado para AMD, y podría poner en peligro el negocio de SoCs semipersonalizados de la compañía, siempre que sea competitivo no solo en rendimiento, sino también en costes.
