Monster Hunter Wilds fue uno de los juegos peor optimizados de 2025. Capcom hizo uno de los peores lanzamientos que recordamos, y rompió una buena racha de lanzamientos con juegos basados en el RE Engine que habían llegado con una optimización muy buena.
Desde su lanzamiento Monster Hunter Wilds ha recibido varios parches para mejorar el rendimiento tanto en PC como en consolas, y estos parches han tenido un impacto real en su rendimiento. Realmente han marcado la diferencia, y esto ha hecho que Monster Hunter Wilds se encuentre en un estado mejor que el que tuvo en el momento de su lanzamiento, pero todavía faltaba mucho por hacer.
La última actualización para PC que se ha liberado hoy mejora tanto el juego que, junto con las anteriores, deja a Monster Hunter Wilds en un estado que debió tener desde el momento de su lanzamiento. Si Capcom hubiera llegado con todas las optimizaciones y mejoras que tiene ahora su acogida habría sido muy diferente, y habría tenido mucho más éxito.
Con la actualización 1.040.03.01, se introducen mejoras en el procesamiento CPU y GPU específicas para la versión de Steam, se reduce el tiempo de precalentamiento de shaders fuera de la pantalla de compilación de shaders, reduciendo el uso de CPU, se ajusta el streaming de texturas para mejorar la calidad gráfica y reducir el consumo de VRAM, se ajusta el pack de texturas de alta resolución para reducir el consumo de VRAM y su peso, se añade una opción de CPU al menú de configuración gráfica con opciones que reducen la carga sobre dicho componente, se añaden nuevos ajustes gráficos, se amplían otros y se corrigen además algunos fallos menores.
Una actualización muy importante que consigue una gran mejora de rendimiento, pero todavía hay margen de mejora. La GeForce RTX 4070 Ti sigue sin conseguir 60 FPS totalmente estables en Monster Hunter Wilds configurado en 4K con DLSS en modo rendimiento, porque se producen caídas en ciertas zonas.