En esta comparativa se enfrentan Windows 11 25H2 y Windows 10 en su versión 22H2, dos sistemas operativos separados por varios años. La prueba de rendimiento que ha hecho Hardware Unboxed confirma que el sistema operativo puede marcar la diferencia en juegos cuando hay varios años de distancia, siempre que el hardware del PC sea moderno y potente.
De media, el rendimiento con una GeForce RTX 5090 y un Ryzen 7 9800X3D en Windows 11 25H2 en 1080p es de 217 FPS, mientras que con Windows 10 la media cae a 208 FPS. La diferencia es de 9 FPS, poca cosa.
En 1440p con Windows 11 25H2 el rendimiento medio es de 194 FPS, y con Windows 10 cae a 185 FPS. En este caso vuelven a ser 9 FPS más con Windows 11.
En 2160p la media con Windows 11 es de 141 FPS, y con Windows 10 baja a 134 FPS. No es tampoco una gran diferencia, 7 FPS más, y porque se ha utilizado un procesador para el cual AMD recomienda Windows 11.
Hay juegos en los que Windows 10 rinde mejor que Windows 11 25H2. Por ejemplo, en The Last of Us Part II los resultados son una locura, porque Windows 10 rinde mejor en 1080p, y Windows 11 rinde mejor en 1440p, y mucho mejor en 2160p.
También hay juegos donde el rendimiento de ambos sistemas operativos es casi idéntico, como Counter-Strike 2, donde los dos sistemas operativos muestran diferencias casi nulas.
Esta comparativa habría sido más interesante con un hardware más modesto y que no requiera Windows 11 como sistema operativo recomendado.