Intel ha enviado una notificación confirmando el inicio del final de ciclo de vida de los procesadores Core Gen 12, también conocidos como Intel Alder Lake. Esto afecta tanto a los procesadores para PCs de escritorio como a aquellos para ordenadores portátiles y para equipos de bajo consumo.
Los Core Gen 12 se lanzaron en 2021, así que han tenido una vida bastante larga. Fueron los primeros procesadores compatibles con el socket LGA1700, y consiguieron una evolución real y un salto grande de rendimiento frente a la generación anterior, los Core Gen 11, también conocidos como Rocket Lake-S, que fue considerada como una de las peores generaciones de Intel por repetir el nodo de 14 nm, y por su pequeña mejora de rendimiento.
Intel Alder Lake generó opiniones positivas, y ha sido la mejor generación que ha lanzado Intel en los últimos seis años, porque Raptor Lake se vio afectada por problemas de estabilidad y de temperatura, sobre todo en países con climas cálidos. Esos problemas fueron reconocidos por Intel, quien ofreció soporte y lanzó varias actualizaciones para intentar resolver los problemas de estabilidad.
También fue la primera generación de Intel en dar soporte a la memoria DDR5. Su rendimiento sigue siendo muy bueno, y a partir de un Intel Core i5-12600K tenemos un procesador recomendado para jugar a cualquier cosa sin ningún problema.
A pesar de todo, Intel ha decidido que ya es hora de ponerle fin, y ha confirmado que este fin también afectará a los chipsets serie 600. A partir del 10 de abril ya no aceptará más pedidos de CPUs Alder Lake en bandeja (sin caja), y que la fecha general a partir de la cual ya no aceptarán más pedidos será el 24 de julio. Después de esa fecha ya no se harán devoluciones en los pedidos realizados.
La disponibilidad de procesadores Intel Core Gen 12 sigue siendo buena, pero los precios han subido. El Intel Core i5-12400F llegó a estar en oferta por 99,99 euros, y ahora cuesta 145 euros.
