TSMC está experimentando una demanda tan alta de semiconductores que la compañía tiene a clientes dispuestos a pagar el doble para asegurarse un suministro estable de chips. Esta alta demanda viene, sobre todo, por el crecimiento de la IA, que está saturando el mercado y drenando componentes importantes.
La DRAM ha sido de momento el componente más afectado por el crecimiento de la IA, y está generando escasez de módulos de RAM, sobre todo de DDR5, y afectará también al mercado de la VRAM, con la GDDR6 y GDDR7 como grandes perjudicadas.
No tenemos una lista concreta de los clientes de TSMC que están dispuestos a pagar el doble por asegurar un buen suministro y un ritmo de envíos óptimo, pero se rumorea que entre esos nombres estarían gigantes como NVIDIA y AMD, que tienen una dependencia total de TSMC para poder seguir operando y aprovechar la situación que vive el mundo de la IA con sus aceleradores y, en el caso de AMD, con sus CPUs.
A TSMC le sale más rentable que nunca fabricar semiconductores, y la demanda es tan alta que podría ampliar su capacidad productiva sin tener que preocuparse por un posible ajuste de precios, algo que suele suceder cuando se va normalizando la capacidad de suministro y la demanda.
Si la situación continúa, el precio de los chips será cada vez más alto, y esto podría afectar al precio de muchos componentes y dispositivos, lo que agravaría todavía más la situación que ha generado la escasez de DRAM.
