La consejera delegada de AMD, Lisa Su, ha afirmado que la industria entra en una nueva fase de la carrera por la infraestructura de IA: la era YottaScale. Según sus estimaciones, las necesidades globales de cómputo crecerán hasta ser unas 10.000 veces superiores a las de 2022 en los próximos cinco años, impulsadas por la expansión de la inteligencia artificial en prácticamente todos los ámbitos.
Durante su intervención, Su fue aún más lejos y apuntó que a finales de la década podrían ser necesarios más de 10 YottaFLOPS de capacidad de cómputo, una magnitud sin precedentes en la historia de la informática.

La demanda ya no es solo cloud: IA en edge, PC, salud y espacio
El crecimiento no se limita a los grandes centros de datos. La IA se está integrando en edge computing, PCs, sanidad, industria, espacio y otros sectores, cada uno con avances acelerados que multiplican la demanda de recursos. Este despliegue transversal explica por qué, según AMD, el incremento de capacidad requerido es tan drástico y no estaba en el radar hace apenas unos años.
En términos prácticos, la escala es abrumadora:
1 YottaFLOPS de cómputo de IA equivaldría a aproximadamente 344.828 racks Helios de IA, según las estimaciones compartidas.
Un TAM masivo para aceleradores y soluciones a escala de rack
Estas cifras subrayan que el mercado total direccionable (TAM) para aceleradores de IA y soluciones a escala de rack es enorme y no pertenece a un único actor. El mensaje de AMD es claro: hay espacio para múltiples proveedores en la próxima ola de infraestructura de IA.
El discurso de CES refuerza la estrategia de la compañía para capturar esa demanda futura, tanto en cloud como en computación personal.
La hoja de ruta de AMD para la era YottaScale
AMD mostró en CES piezas clave de su apuesta por esta nueva fase:
En paralelo, la compañía busca consolidar su posición en el PC con APUs Gorgon Point, ampliando el alcance de la IA desde el centro de datos hasta el usuario final.
Optimismo y retos: energía y sostenibilidad
Aunque las previsiones son ambiciosas y reflejan un largo recorrido para la IA, también plantean interrogantes críticos. Un crecimiento de esta magnitud reabre el debate sobre consumo energético, disponibilidad de suelo y sostenibilidad de las infraestructuras necesarias para alcanzar la escala Yotta.
La industria tendrá que equilibrar innovación y eficiencia para que esta expansión sea viable a largo plazo.