Una filtración dice que Capcom está preparando una versión de Monster Hunter Wilds para Nintendo Switch 2. La información ha generado mucho revuelo, porque la consola de Nintendo no va sobrada de potencia ni de memoria, y este juego es muy exigente y sigue necesitando de un hardware muy potente a pesar de las optimizaciones que ha recibido.
Tras conocerse la noticia han empezado a aparecer numerosas reacciones que coinciden en una cosa: en que la versión de Monster Hunter Wilds para Nintendo Switch 2 tendría que traer grandes sacrificios gráficos para poder funcionar bien en esa consola. En algunos foros se han visto referencias al "modo patata", una referencia en tono de humor a que Monster Hunter Wilds en Nintendo Switch 2 perdería mucha calidad gráfica.
El modo patata fue un clásico de algunos ports que llegaron a Nintendo Switch, como DOOM 2016 y DOOM Eternal, y también The Witcher III, juegos que tuvieron que hacer sacrificios gráficos enormes para poder correr en esa consola.
La situación no es la misma. Nintendo Switch 2 es inferior a Xbox Series S en potencia bruta, pero su mayor carencia es la CPU, no tanto la GPU, gracias a su soporte de NVIDIA DLSS, y tiene memoria suficiente para recibir un port de Monster Hunter Wilds.
Es normal que a Capcom le interese un port de este tipo por las buenas ventas que tiene la consola de Nintendo, y con Resident Evil Requiem para Nintendo Switch 2 confirmado no hay razones para descartar la posible llegada de Monster Hunter Wilds a esa consola.
