La subida de precios de Xbox que ha afectado a sus consolas y a sus servicios parece que ha sido suficiente para Microsoft, porque la compañía no se plantea nuevas subidas de precio. Poco después de producirse esas subidas se supo que estaban motivas por la exigencia de aumentar los márgenes de ingresos en la división, consecuencia de unos objetivos poco realistas por parte de Microsoft.
El objetivo de Microsoft de conseguir unos márgenes de beneficios del 30% en la división Xbox ha tenido un gran impacto en los precios de todo el ecosistema Xbox, pero parece que los juegos no serán el próximo objetivo, por lo menos de momento. La mayoría de los juegos tienen un precio de 70 dólares-euros en Xbox, pero algunos juegos ya han alcanzado los 80 dólares, y este amenaza con convertirse en el nuevo estándar.
Matt Booty, jefe de Xbox Game Studios, dijo que su objetivo es ofrecer al jugador el valor necesario para que este se sienta satisfecho, y que siempre escuchan a los jugadores. También destacó que el precio de los juegos no es tan importante y no le prestan tanta atención porque hay muchas más formas de monetizarlos que la venta directa, pero que no tiene ningún comentario que hacer sobre actualizaciones en el precio de los juegos.
Los comentarios de Matt Booty sugieren que Microsoft de momento no se plantea subir el precio de sus juegos a 80 dólares, una medida que si en algún momento se lleva a cabo podría afectar a todos los juegos de todos sus estudios. Son muchos, y afectaría a muchas franquicias, como DOOM, Diablo, Fallout y Call of Duty.
Esos comentarios también indican que Microsoft se estaría planteando adoptar nuevas formas de monetizar juegos para evitar tener que subirlos de 70 a 80 dólares. La compañía también está considerando ampliar sus servicios con un plan gratuito de Xbox Cloud Gaming basado en anuncios.
