La memoria RAM no es lo único que está subiendo de precio. El precio de los discos duros ha sufrido un aumento importante que los ha llevado a un máximo histórico en los últimos dos años, y la tendencia sigue al alza.
Según fuentes de Nikkei, la demanda de discos duros de alta capacidad está disparada. La culpa la tiene también la IA, además de otros sectores como los servidores que trabajan con muchos datos y los que se dedican a ofrecer servicios de computación en la nube.
El precio de los contratos de suministro de discos duros ha subido a un ritmo del 4% trimestre sobre trimestre, lo que ha llevado al mercado a registrar el precio más alto de los últimos dos años. Como la demanda no da signos de cambiar, y sigue disparada, el precio de los contratos seguirá subiendo, y si esto sucede los discos duros serán cada vez más caros.
Aunque la subida de precios afecta sobre todo a los discos duros de mayor capacidad, esto no significa que los modelos de menor capacidad no vayan a subir de precio. Si los modelos de más capacidad se vuelven muy caros las empresas podría aumentar sus pedidos de modelos con capacidades inferiores para reducir costes, aumentando con ello la demanda de estos y su precio.
Ya no queda ninguna duda de que 2026 va a ser un año complicado. Los precios de la RAM se han desmadrado y podrían empeorar en 2026, el precio de los discos duros también se está disparando, y lo mismo va a suceder con los SSDs y con todo lo que tenga memoria NAND Flash. Tampoco se librarán de subir de precio tarjetas gráficas, ni los dispositivos que utilicen estos componentes.
