El Intel Core i9-9900K fue el procesador más potente para juegos de 2018. No fue el procesador más potente en general de su generación, porque AMD lanzó el Ryzen 9 3950X, y este procesador se hizo con este título en 2019. Zen 2 fue la arquitectura rival de los Core Gen 9 (Coffee Lake Refresh).
El Intel Core i9-9900K tiene 8 núcleos y 16 hilos, funciona a una velocidad de 3,6 GHz-5 GHz, modo normal y turbo, y cuenta con 16 MB de caché L3. Este procesador está fabricado en el nodo de 14 nm, uno de los más longevos de Intel. Su base en arquitectura seguía siendo Skylake, no tenía cambios en IPC frente a generaciones anteriores.
¿Cómo ha envejecido este procesador? RandomGaminginHD ha compartido una prueba de rendimiento donde lo ha puesto a prueba con una Radeon RX 9060 XT de 16 GB, una tarjeta gráfica que es de lo mejor en gama media, y en un principio intentó montarlo sobre una placa base GIGABYTE Z370M DS3H. No es la mejor placa base para acompañar a este procesador, porque a pesar de ser una Z370 no es capaz de alimentarlo como es debido, y su velocidad de trabajo no supera los 4,2 GHz, cuando debería llegar a 4,7 GHz con todos los núcleos activos.
Esto es una advertencia de que el Intel Core i9-9900K necesita una placa base de mayor calidad porque es un procesador con un consumo elevado. Por esa razón, el autor del vídeo no tuvo más remedio que comprar una placa base GIGABYTE Z370 Gaming X, que no tuvo problemas para alimentar correctamente este procesador.
Con esa placa base no tuvo problemas para que el Intel Core i9-9900K funcionase no ya a 4,7 GHz en multinúcleo, sino a 5 GHz, aunque la temperatura de trabajo subió como cabía esperar.
En Counter Strike 2 la Radeon RX 9060 XT sufrió cuello de botella por el procesador, así que el Intel Core i9-9900K no es suficiente para mover de forma ideal esta GPU en títulos CPU dependientes, porque la tasa de uso de la GPU llega a caer por debajo del 80% en ocasiones.
Con Cyberpunk 2077 la tasa de uso de la GPU tampoco llega a mantenerse en el 100% de forma estable, y tenemos también caídas a menos del 80% en varias ocasiones. Esto no sucede con Battlefield 6, donde la tasa de uso de la gráfica se mantiene casi siempre al 99%, y lo mismo ocurre con GTA V Enhanced Edition y con otros juegos como Fortnite.
Esa disparidad de resultados indica que la optimización de cada juego también determina cómo nos afectará el cuello de botella por CPU al utilizar una CPU como el Intel Core i9-9900K o equivalente (Ryzen 7 3700X).
El rendimiento que es capaz de ofrecer este procesador no es malo. Todavía nos permitirá jugar sin problema, y al subir la resolución a 1440p el cuello de botella con la Radeon RX 9060 XT desaparecerá en casi todos los juegos donde antes era más visible.
Para un procesador como este esa sería la gama máxima a la que deberíamos aspirar, porque con una Radeon RX 9070 o superior el cuelo de botella se volverá más evidente en 1080p, aunque sería aceptable en 1440p.