La Radeon R9 380X fue una tarjeta gráfica de gama media-alta lanzada en 2015 que utilizaba la arquitectura GCN 3.0. Esta gráfica superaba a la GPU de PS4, porque tenía 2.048 shaders, 128 TMUs, 32 ROPs, un bus de 256 bits y 4 GB de memoria GDDR5.
Es compatible con DirectX 12, pero solo a nivel de funciones 12_0, así que está muy limitada en juegos actuales. Tampoco recibe soporte a nivel de drivers desde hace años, y este es uno de sus mayores problemas, porque por potencia todavía es bastante decente para el tiempo que tiene, ya que se acerca a los 4 TFLOPs en FP32.
RandomGaminginHD ha probado esta tarjeta gráfica con juegos actuales para ver si sirve para jugar, porque se puede conseguir muy barata de segunda mano. Los resultados han sido "diversos".
ARC Raiders funciona en 1080p con calidad baja y reescalado al 70% a 67 FPS, pero se ve muy mal, quizá porque solo tiene 4 GB de VRAM y por sus drivers obsoletos. Cyberpunk 2077 funciona en 1080p con calidad baja y FSR 3 en modo calidad a 44,9 FPS, pero se ve mejor que el anterior, sin fallos gráficos.
Fortnite se puede jugar a 151 FPS en modo rendimiento con calidad baja, texturas en alto y 1080p. Battlefield 6 necesita cambios en el registro de Windows para funcionar, pero una vez aplicados esos cambios funciona a 50 FPS en 1080p con calidad baja y reescalado al 60%.
Counter-Strike 2 funciona a 157 FPS en calidad baja y 1080p, así que hay margen para subir la calidad a medio sin perder mucho rendimiento. Kingdom Come Deliverance 2 se deja jugar a 38 FPS en calidad baja, 1080p y FSR 3.1 en modo equilibrado.
Red Dead Redemption 2 es posible jugarlo en 1080p a 43 FPS con ajustes equivalentes a Xbox Series X, GTA V Legacy funciona a 101 FPS en 1080p con calidad alta, y The Witcher 3 Next-Gen corre a 63 FPS en 1080p con calidad media y FSR 2 en modo calidad.