Que a Tim Sweeney no le gusta Steam es un hecho confirmado, hasta tal punto que incluso las buenas ideas de Steam le acaban pareciendo malas, aunque esto le obligue a parecer poco coherente. En una de sus últimas intervenciones el CEO de Epic Games dijo que la etiqueta de juegos con IA que usa Steam es "innecesaria", porque el contenido generado con IA se ha convertido en algo universal.
La suya es una opinión más, como la de tantos. A Sweeney no le gusta tener que pagar una comisión del 30% por vender sus juegos en Steam, pero le parece bien que no se indique qué juegos utilizan contenido generado por IA, un contenido que puede haber sido creado con modelos entrenados con contenidos robados o no autorizados, un problema que lleva afectando a la IA generativa desde sus orígenes.
Cuando se utiliza un modelo de IA para escribir artículos, para generar imágenes o vídeos, o para generar contenido en juegos, se está utilizando una IA que ha "consumido" contenidos creados por personas, y en la mayoría de los casos estas no han dado su autorización para que se utilice de esa forma.
Otro tema es que los usuarios tienen derecho a saber qué juegos y qué contenidos se han generado con IA, de hecho a partir del año que viene será obligatorio etiquetar los contenidos publicados en medios que hayan sido generados con IA, al menos en España.
Por otra parte, esa etiqueta de Steam puede ayudar a proteger a artistas, autores y creadores de contenido original del uso fraudulento de sus diseños y obras. Marathon de Bungie fue uno de los escándalos recientes más sonados, porque utilizaba diseños y arte protegidos sin ningún tipo de autorización.
La utilidad de la IA no se cuestiona, se cuestiona que a algunas tecnológicas tengan esa doble moral y esa falta de coherencia de la que viene haciendo gala últimamente Tim Sweeney. La postura de Valve con la identificación del uso de IA en juegos no solo es la más respetuosa con los profesionales del sector, también lo es con los jugadores.
