ARC Raiders no es un juego con unos requisitos muy altos, pero para jugarlo bien es necesario tener un PC con una configuración de gama media bastante potente. RandomGaminginHD ha querido comprobar algo muy curioso, si es posible jugarlo con una tarjeta gráfica que cuesta menos que el propio juego.
En Steam se puede comprar ARC Raiders por 39,99 euros, y la tarjeta gráfica con la que ha probado el juego le costó 30,95 libras inglesas, que son 35,30 euros al cambio actual. La tarjeta gráfica utilizada en esta prueba es una Radeon R9 380X, una de las tarjetas gráficas más potentes de su generación.
La Radeon R9 380X fue lanzada en 2015, y formó parte de una generación que tuvo que competir con las GeForce GTX 900 de NVIDIA. Fue gama alta, utilizaba la arquitectura GCN 3.0 y estaba configurada con 2.048 shaders, 128 TMUs, 32 ROPs, bus de 256 bits y 4 GB de GDDR5 a 5,7 Gbps.
Lo más cercano a ella dentro del catálogo de NVIDIA era la GeForce GTX 780, una tarjeta gráfica que era mucho menos potente que la GeForce GTX 970. Tiene 4 GB de VRAM, así que al menos llega al mínimo necesario para mover juegos actuales en calidad baja.
Con la Radeon R9 380X, Arc Raiders funciona a 50 FPS en 1080p con calidad baja. No es un mal rendimiento para una tarjeta gráfica de hace 10 años basada en una evolución menor de la arquitectura base de PS4.
Activando reescalado al 70%, bajo 1080p y con calidad baja, el rendimiento sube a 67 FPS. Se puede jugar con fluidez, pero el problema es que en calidad baja el juego se ven demasiado mal. El autor del vídeo dice que los drivers obsoletos que utiliza esta tarjeta gráfica, y las limitaciones de tener 4 GB de VRAM, influyen en el resultado final y en que el juego se acabe viendo tan mal.