El parche KB5066835 que Microsoft lanzó en octubre para Windows 11 provocó problemas de rendimiento y ralentizaciones en ciertos juegos. Hay que diferenciar las dos partes del problema, la pérdida de rendimiento, que reducía los fotogramas por segundo, y las ralentizaciones, que se producían con independencia de las caídas de fotogramas por segundo.
Este problema ha estado sin resolver desde el 15 de octubre, y afecta a Windows 11 en sus versiones 24H2 y 25H2. Microsoft no hizo nada para solucionarlo, así que la única manera de arreglarlo era eliminando la actualización que lo provocaba, algo que se puede hacer a través del menú de Windows Update.
Ha tenido que ser NVIDIA la que resuelva el problema, y lo ha hecho con la actualización de sus drivers en estado beta. Los drivers 581.94 Beta tienen incorporada la solución, pero no traen ninguna otra mejora, solo esa corrección. Son una actualización menor, pero importante, de los drivers 581.80 que NVIDIA lanzó recientemente, y que sí que traían mejoras importantes, como optimizaciones de rendimiento para Call of Duty: Black Ops 7, Europa Universalis V y Anno 117: Pax Romana.
Los nuevos drivers ya están disponibles para descarga. Si utilizas la NVIDIA App y no has actualizado todavía a los 581.80 tendrás que instalar primero estos, y luego podrás pasar a los 581.94.
Microsoft ha llegado a un nivel con la calidad de las actualizaciones de Windows que es deleznable, y lo que resulta peor aún es que no parece que haya tocado fondo todavía, porque cada vez comete más errores y lanza más actualizaciones defectuosas.
