Las GPUs integradas han mejorado mucho en potencia. AMD ha sido la compañía que más avances ha conseguido en este sentido, y ha sido capaz de crear una GPU integrada que puede rendir casi al mismo nivel que una gráfica dedicada de gama media económica, la Radeon 8060s, que rinde casi como una GeForce RTX 4060.
RandomGaminginHD ha publicado un vídeo muy interesante dedicado a la evolución de las GPUs integradas de AMD, aunque se ha centrado en las más recientes de los últimos años. En la comparativa ha utilizado las iGPUs Vega 3, Vega 8, Radeon 780M y Radeon 8060s. Para dar más variedad también ha incluido la Intel UHD 730.
Todas esas APUs tienen procesadores diferentes, así que esto afecta al rendimiento, pero el factor más limitante en el juego utilizado, Red Dead Redemption 2, va a ser la GPU integrada.
La Athlon 3000G, con una Vega 3, solo puede mover el juego en 720p con calidad baja y texturas en ultra a 27 FPS. Con la APU Ryzen 3 3200G, que tiene una Vega 8, el juego funciona a 30 FPS en 900p con calidad baja y texturas en ultra.
Para conseguir un nivel de calidad similar al de Xbox Series X en 1080p necesitamos la APU Ryzen 7 8700G, que tiene una Radeon 780M, y consigue mover el juego a 52 FPS en 1080p con ajustes equivalentes a los de esa consola. Esta GPU integrada ya representa un salto enorme de potencia frente a las Vega.
La Intel UHD 730 va tan justa que solo puede moverlo a 30 FPS en calidad baja con texturas en ultra utilizando reescalado al 80% y 720p. Si la comparamos con la Radeon 8060s la diferencia es gigante, porque esta puede mover Red Dead Redemption 2 en 1440p con calidad alta y texturas en ultra a 68,9 FPS.