Las comparativas de DDR4 frente a DDR5 han demostrado que no hay grandes diferencias entre ambas en juegos, y que la DDR4, si funciona a 3.600 MT/s y tiene unas latencias bajas, puede seguir ofreciendo un buen rendimiento incluso con procesadores muy avanzados. Lo máximo que podemos montar con DDR4 es un Intel Core i9-14900K, porque Intel siguió dando soporte a la DDR4 en esa generación, pero AMD no hizo lo mismo con Zen 4 y Zen 5.
La memoria DDR5 tiene, como una de sus principales ventajas, que es capaz de trabajar a una velocidad mucho más alta que la DDR4, pero también incrementa la latencia en consecuencia, así que hay que elegir modelos con una latencia y velocidad adecuados para que el aumento de velocidad no se vea perjudicado por esa mayor latencia. Esto también ocurre con la DDR4.
En juegos con resolución 1080p y calidad máxima, utilizando una GeForce RTX 5090, el Intel Core i5-12400F con DDR4 a 3.600 MT/s y latencia CL14 consigue un rendimiento medio de 97 FPS, y con DDR5 a 6.000 MT/s y latencias CL30 su rendimiento sube a 116 FPS. Es una diferencia de rendimiento muy grande, que lo acerca al rendimiento que puede ofrecer el Ryzen 5 8400F con DDR5 a la misma velocidad y latencia.
La DDR5 puede marcar la diferencia en juegos frente a la DDR4, sobre todo en juegos que tienen una dependencia más importante del procesador, y en resoluciones inferiores a 4K. Uno de los juegos donde más impacto tiene el cambio de DDR4 a DDR5 es Cyberpunk 2077, donde el Intel Core i5-12400F pasa de moverlo a 66 FPS con DDR4 a 3.600 MT/s CL14 a funcionar a 88 FPS con DDR5 a 6.000 MT/s y CL30, en 1080p y con trazado de rayos en ultra.