En una entrevista Pierre-Loup Griffais, de Valve, ha hecho unos comentarios importantes sobre la Steam Deck 2, la próxima consola de Valve, y sobre el salto de rendimiento y de eficiencia que necesitan conseguir a nivel de hardware para que esa consola tenga sentido.
Valve no quiere lanzar nuevas consolas a lo loco. Prefiere esperar a que el hardware avance lo suficiente para poder ofrecer con la Steam Deck 2 un gran salto generacional, y ha concretado qué nivel debe tener ese salto para que se decidan a desarrollar esa consola.
Según Pierre no basta con un salto del 20 o del 30 por ciento para crear una Steam Deck 2, necesitan un salto que sea superior a 50 por ciento en rendimiento con el mismo consumo de batería. Esto quiere decir que la Steam Deck 2 tiene que rendir más de un 50% que la Steam Deck con el mismo consumo de batería.
Valve demuestra que sabe lo importante que es la batería en una consola portátil, y por eso no se muestra dispuesta a aceptar sacrificios en la autonomía para conseguir una mayor potencia. Toda mejora de rendimiento que se consiga en su nueva consola debe mantener como mínimo el mismo nivel de autonomía que el modelo actual.
Esto nos dice qué hardware necesita Valve para su Steam Deck 2, un hardware mucho más eficiente y potente que el actual, así que la conclusión es la que nos deja el propio Pierre, que el SoC que Valve necesita para crear una Steam Deck 2 todavía no existe.
Pierre no ha dicho nada concreto, pero habrá que esperar al menos una generación más para que se pueda conseguir un salto lo suficientemente grande como para que Valve se plantee empezar a trabajar en la Steam Deck 2. Esta consola utilizara una CPU y una GPU de AMD, ambas integradas en una APU.
