Valve ha presentado, además de la Steam Machine, el Steam Frame y el Steam Controller. El primero es un kit de realidad virtual, y el segundo es un nuevo mando de control que ha sorprendido por su diseño y por los sistemas táctiles que integra.
Empezando con el Steam Frame, este kit de realidad virtual está diseñado para mover juegos de PC, pero puede funcionar de forma autónoma gracias a su configuración de hardware, que integra un SoC Snapdragon 8 Gen 3, 16 GB de memoria LPDDR5X y una unidad de almacenamiento de 256 GB de capacidad, y de hasta 1 TB opcional.
Este kit de realidad virtual es muy ligero, pesa unos 440 gramos, tiene micrófono integrado y dos altavoces por cada oreja integrados en la tira de sujeción. La pantalla es de 2.160 x 2.160 píxeles, y tiene una tasa de refresco de entre 72 y 144 Hz, aunque los 144 Hz se catalogan como "experimentales".
Steam Frame cuenta también con cámaras externas que actúan como sensor de seguimiento, y cuenta con tecnología de seguimiento ocular de baja latencia. Incluye mandos de control con una autonomía de hasta 40 horas.
El Steam Controller es un mando de control que tiene detalles parecidos al mando de Xbox, pero su diseño es único. La cruceta está situada en el extremo izquierdo, justo debajo tiene dos sticks analógicos en el mismo plano horizontal, y debajo de estos están dos almohadillas táctiles.
El resto de sus botones se reparten de una manera bastante convencional. Este mando tiene un peso de 292 grados, es inalámbrico y ofrece una autonomía de hasta 35 horas por carga de batería. Se puede utilizar con el Steam Frame, con la Steam Deck, con la Steam Machine y con cualquier PC.