World of Warcraft lleva alrededor de 21 años funcionando. Desde su desarrollo se creó como un juego exclusivo para PC con un modelo de negocio claramente definido, cobrar una cuota mensual por jugar.
Con los años World of Warcraft se ha ido actualizando, y ha recibido mejoras gráficas y técnicas. Incluso tuvo una actualización que integró trazado de rayos con la llegada de Shadowlands, pero su modelo de negocio se ha mantenido sin grandes cambios. Sigue siendo necesario pagar una cuota para jugar.
El juego nunca se ha adaptado a consolas, pero siempre han circulado rumores que decían que World of Warcraft iba a llegar a las consolas de una u otra generación. Técnicamente sería posible, porque las consolas actuales podrían ejecutar World of Warcraft sin problema con el hardware que tienen, pero Activision Blizzard no está por la labor.
El director del juego, Ion Hazzikostas, ha negado esas teorías de un posible port para consolas, y ha dicho que no hay nada en desarrollo. También ha recalcado, para ser totalmente transparente, que no hay ninguna razón para que estén dispuestos a esconder algo así, lo que significa que si estuvieran pensando en desarrollar una versión de World of Warcraft para consolas no tendrían ningún motivo para esconderlo.
Uno de los problemas más importantes de llevar World of Warcraft a consolas sería el sistema de control, porque en su estado actual es imposible jugarlo con un mando, y esto no va a cambiar tampoco con la actualización Midnight. Esa complejidad en el control es uno de los factores que aleja a World of Warcraft de las consolas.
