Actualizado a 9 de noviembre:
Según leemos en TechPowerUp parece que este procesador no es real: en Reddit han publicado cómo unos usuarios han usado comandos de Linux para enviar los datos del identificador del procesador falseados a la suite de PassMark por lo que toda esta noticia se ha construido sobre una travesura que además nos puede servir como demostración de lo fácil que se pueden propagar noticias falsas provenientes de resultados de tests online.
Lo cierto es que la mayoría de webs dieron por buena esta información sin tener confirmaciones o filtraciones previas y típicas de, por ejemplo, los habituales filtradores de información de cada marca en las redes sociales como X. Más allá de este comentario en Reddit que explica que no existe este procesador, esta noticia se ha retirado de varias webs que sabemos que también la habían publicado como es el caso de VideoCardz y WCCF Tech por lo que queda claro que el AMD Ryzen 7 9700X3D de momento es una invención y no existe aunque no deje de ser una posibilidad futura plausible.
Os dejamos con la noticia original del 6 de noviembre aunque ya no tenga ninguna validez, y disculpad nuestro error publicando una información falsa:
Noticia publicada el 6 de noviembre:
Apenas faltan dos meses para el CES 2026 y con el parón de las fiestas navideñas las compañías tienen prisa para terminar de preparar todos sus productos de cara a inicios de año. Un 2026 que en procesadores empezará sin nuevas arquitecturas pero tanto AMD como Intel tienen preparados distintas actualizaciones de sus gamas, Intel con Arrow Lake Refresh y AMD con nuevas variantes de sus Ryzen 9000, e incluso de la serie 7000 tal y como vimos con el Ryzen 5 7500X3D.
Parece que por la parte de la gama alta AMD ya tiene claro su camino y habrá nuevo rey del rendimiento bajo el nombre comercial de Ryzen 7 9850X3D, sin embargo hay otros chips que pueden resultar igual o más interesantes como es el caso que nos ocupa hoy y es que según varias web AMD estaría preparando el Ryzen 7 9700X3D, de hecho todos los rumores mencionan que acaba de pasar por la batería de pruebas de PassMark y por eso sabemos de su existencia.

Este más que posible Ryzen 7 9700X3D seguiría los pasos de lo que ocurrió con los Ryzen 5000 pero no con los Ryzen 7000, en esa generación ya vimos un Ryzen 7 5700X3D tiempo después del 5800X3D.
Aparentemente estamos ante este últimos caso y de hecho todo indica a que el Ryzen 7 9800X3D, como tal, tendría los días contados y que AMD tiene pensado que de un mismo modelo en fabricación, que ya lleva un año a sus espaldas y su tasa de fabricación con éxito es razonable, los chips que salgan mejor o más perfectos le meterán un extra de MHz con el Ryzen 7 9850X3D y que los modelos que ya han detectado que no alcanzan o se quedan muy justos para lo que hay hoy en día, se relajarán en MHz y serán los nuevos Ryzen 7 9700X3D.
La noticia comenta que seguimos bajo especificaciones lógicas: 8 núcleos, 16 hilos, 96 MB de caché L3 y un TDP de 120W, este último dato es una mera suposición que hacen las webs. Sobre las frecuencias de trabajo hay más dudas puesto que la captura muestra hasta 5,8 GHz, una frecuencia muy superior al modelo existente e incluso a la vuelta de tuerca que ya hemos mencionado, si el Ryzen 7 9800X3D funciona a una frecuencia de 4,7/5,2 GHz lo lógico sería que este nuevo 9700X3D se quedara alrededor de los 4,5/5 GHz. Sí hay puntuación de PassMark (arriba) que ronda un 1-5% inferior a lo que acostumbra a conseguir el modelo actual.
Así pues, parece que dentro de un par de meses habrá un modelo ligeramente más lento y económico que el actual rey del rendimiento gaming y otro modelo ligeramente lo contrario: más rápido y posiblemente más caro... o simplemente sustituirá al actual 9800X3D. Tocará ver si AMD pone ambos modelos a precios suficientemente separados para que el consumidor quiera elegir y si estas diferencias en MHz implican poder manejar estos procesadores con sistemas de refrigeración de gamas distintas, puesto que incluso manteniendo el mismo TDP, detalle aún no confirmado, deberíamos ver diferencias claras en las temperaturas reales de trabajo.