La GDP Win 5 ha llegado al mercado, y se ha convertido en la consola portátil más potente que existe, porque utiliza un Ryzen AI Max+ 395. Este SoC tiene un procesador de 16 núcleos Zen 5 y 32 hilos a una velocidad máxima de 5,1 GHz, una GPU Radeon 8060s y una NPU de 50 TOPs.
Su GPU está configurada con 2.560 shaders. En pruebas de rendimiento realizadas con la versión para ordenadores portátiles esta GPU integrada ha demostrado ser igual o incluso un poco más potente que una GeForce RTX 4060 Laptop con un bajo TGP, así que puede mover juegos en 1080p con calidades altas o máximas manteniendo 60 FPS.
Tanta potencia tiene un precio. La GDP Win 5 cuesta 1.599 dólares en su versión con Ryzen AI Max 385, un SoC inferior que tiene una CPU de 8 núcleos Zen 5 y 16 hilos, una GPU Radeon 8050s con 2.048 shaders y una NPU de 50 TOPs. Por ese precio la consola incluye 32 GB de RAM y un SSD de 1 TB.
Si queremos comprar la versión superior con el Ryzen AI Max+ 395, el precio sube a 1.850 dólares, también en la versión con 32 GB de RAM y con un SSD de 2 TB. Existe otra versión con ese SoC que tiene 64 GB de RAM y un SSD de 4 TB, cuyo precio es de 2.268 dólares.
Esos precios son los finales recomendados en tiendas, lo que costará la consola sin ningún tipo de oferta ni promoción. Son muy altos, y se alejan totalmente del presupuesto del usuario medio.
