La IA está poniendo en peligro muchos puestos de trabajo. Microsoft ha ejecutado miles de despidos y ha sustituido a una parte de los despedidos por modelos de inteligencia artificial que entrenaron los propios despedidos, y muchas otras empresas también están invirtiendo más en IA y menos en personal.
No todas las empresas están apostando tan ciegamente por la IA, porque saben las limitaciones que esta tiene, y los problemas que puede dar. Sony ha sido una de las últimas en manifestarse sobre este tema, y ha dicho que la IA no es una herramienta para sustituir a los desarrolladores, sino que debe servir para ayudarlos a aprovechar su lado más creativo.
El uso de IA en juegos puede ayudar a facilitar los procesos de desarrollo, y a reducir costes, sobre todo en procesos como la traducción y la aplicación de subtítulos a diferentes idiomas. Es una herramienta de apoyo para Sony, así que los desarrolladores no tienen nada que temer ante la posibilidad de que esta les arrebate sus puestos de trabajo, al menos dentro de Sony.
Otras desarrolladoras también han manifestado que el uso correcto de la IA puede ayudar a conseguir que los desarrollos de videojuegos sean más eficientes, a mejorar los ciclos de trabajo y a reducir costes sin hacer sacrificios en calidad.
Con los avances que vaya recibiendo la IA esta podría tener cada vez más peso en los desarrollos, y esto podría afectar al personal necesario para completar esos desarrollos. Todavía está por ver el impacto real que tendrá esta tecnología en el sector de los videojuegos, pero por sus capacidades creativas el personal humano tendrá siempre un hueco asegurado.
