Borderlands 4 ha tenido éxito por la cantidad de jugadores que ha registrado en Steam desde su lanzamiento, pero los problemas de rendimiento han empañado este lanzamiento, y las críticas de los jugadores han llegado a tal punto que hasta el CEO de Gearbox ha perdido por completo los papeles.
En varios hilos de la red social X, antes conocida como Twitter, Randy Pitchford, ha enfrentado discusiones con usuarios y periodistas de videojuegos que han ido subiendo de tono, hasta tal punto que ha llegado a insultarlos diciéndoles tontos y comentando que deberían programar su propio motor gráfico, ya que saben tanto.
No se trata de una cuestión de saber, se trata de que Gearbox ha lanzado Borderlands 4 con una optimización tan mala que el juego necesita sí o sí reescalado y generación de fotogramas para compensar su malísimo rendimiento. Con una GeForce RTX 5090 lo normal es jugar en este título a 40 FPS en 4K con calidad máxima, mientras que DOOM The Dark Ages, que utiliza trazado de rayos, funciona a 85 FPS de media con esa misma configuración.
También se ha justificado diciendo que es que no se puede jugar en 4K con calidad máxima a Borderlands 4 en un PC con hardware de hace dos años, porque el Unreal Engine 5 exige un montón, y ha recomendado utilizar DLSS y generación de fotogramas a toda costa.
Randy Pitchford debe olvidar que un PC de hace dos o tres años puede contar con una GeForce RTX 4090, y que esta es la segunda gráfica más potente que existe. Si esta no puede mover Borderlands 4 en 4K con calidad máxima no es porque le falte potencia, ni porque el Unreal Engine 5 "haga un montón de cosas", es porque no se han molestado lo más mínimo en optimizar.
Borderlands 4 representa lo peor del Unreal Engine 5, y lo peor de la falta de optimización de juegos en PC. Este motor gráfico, y la falta de trabajo de las desarrolladoras, han sido suficiente para que una tarjeta gráfica como la GeForce RTX 5090 se sienta "obsoleta" meses después de su lanzamiento, y en un juego que no es nada especial.
