El rendimiento de los procesadores multinúcleo no escala igual de bien en ciertas aplicaciones que en juegos. Tener un procesador de 8 núcleos para jugar no significa que vayamos a tener un 33,33% más de rendimiento en juegos, una realidad que ha llevado a un seguidor de Digital Foundry a preguntarles por qué ocurre esto.
Su pregunta parte de un vídeo compartido por Hardware Unboxed, en el que Battlefield 6 podía rendir hasta un 10% mejor con un procesador de 8 núcleos comparado con uno de 6 núcleos. El seguidor no entiende por qué ocurre esto, y Digital Foundry se lo ha explicado.
Según él, el juego parece saturar de forma similar ambos procesadores, así que el de 8 núcleos debería rendir un 33% más, y no un 10% más. Este se pregunta, si la saturación es parecida en ambos procesadores, ¿dónde se pierde ese rendimiento que no aparece?
Según Digital Foundry el problema está en la mala optimización de los juegos, que no están hechos para aprovechar procesadores con un alto número de núcleos e hilos. Cuando un juego se ejecuta siempre se saturan los núcleos de una manera concreta, y hay entre dos y cuatro núcleos que son los que se llevan la mayor carga de trabajo, dejando al resto con cargas que pueden ser inferiores al 30% de saturación.
Con un procesador con un mayor número de núcleos puede mejorar la estabilidad y el rendimiento en momentos concretos, sobre todo cuando aparecen cargas que suponen una saturación extra, algo que puede ocurrir en momentos concretos.
Recalcan que el cuello de botella en los juegos no son los procesadores, no lo es el hardware, porque tampoco hay un escalado lineal de rendimiento en GPUs con un mayor número de shaders, el problema está en el software, ese es el cuello de botella, y es lo que debe ponerse al día con el hardware.