El precio de las consolas se ha transformado por completo, y ya no tiene nada que ver con la generación anterior. Dicha generación estuvo caracterizada por precios razonables, y por bajadas de precio a lo largo del ciclo de vida de las consolas, lo que permitió a los jugadores comprarse una PS4 o una Xbox One por la mitad del precio de ambas en cuanto pasaron unos años desde su lanzamiento.
Hoy esto es imposible, PS5 está incluso más cara que en su lanzamiento, y la actitud de Sony preocupa mucho por el posible precio que podría poner a su PS6. Games Industry ha escrito un artículo sobre este tema donde dice que el precio de las consolas es algo que se nos ha ido de las manos, y que está totalmente equivocado.
Ajustando precios a la inflación, la PS1 costaría hoy 650 dólares, y PS2 tendría un precio de 560 dólares (precios de lanzamiento). El precio original de lanzamiento de PS2 fue de solo 299 dólares, y se fue ajustando hasta caer a 199 dólares, y luego a 149 dólares tras cuatro años en el mercado. PS5 ha subido de precio tras cinco años en el mercado.
Las perspectivas que deja la escalada de precios no son buenas ni para los consumidores ni para los desarrolladores de juegos, que tienen miedo a que Sony se atreva a lanzar PS6 por un precio igual o superior al de PS5 Pro. Incluso algunos dicen que esta consola podría costar 1.000 dólares, pero esa es una barrera que Sony no se va a atrever a tocar, al menos no en la próxima generación.
Con la situación económica actual se pueden entender ciertas cosas, pero no es normal que una consola sea 100 dólares más cara ahora que cuando llegó al mercado hace cinco años, y a pesar de haber sido rediseñada para reducir costes y mejorada con un SoC en un nodo más avanzado.
¿Hasta dónde llegará Sony con el precio de PS6? La compañía ha dejado claro que quiere dinero, que ya no está dispuesta a perder ingresos por consola vendida como hizo con PS3, y esto sugiere que podría no darle ningún miedo superar los 600 dólares con su próxima consola.
