Hubo un momento en el que la realidad golpeó tan duro a Intel que la compañía se dio cuenta de que sus GPUs integradas eran tan malas que igual valía la pena utilizar las de su rival, AMD. Fruto de esta idea nació el Hades Canyon NUC, un mini PC con un procesador Intel Core i7 (Kaby Lake) y una GPU integrada Radeon Vega M GH.
Esa GPU integrada fue algo único. Llegó en febrero de 2018, utiliza la arquitectura GCN 4.0, fue fabricada por GlobalFoundries, tiene 1.536 shaders, 96 TMUs, 64 ROPs, bus de 1.024 bits y 4 GB de memoria dedicada HBM2. No depende de la RAM, como otras GPUs integradas, lo que le permite conseguir un mayor ancho de banda, y rendir mucho mejor.
Aunque fue una rareza, también se convirtió rápidamente en una gran olvidado. RandomGaminginHD se ha hecho con un Hades Canyon NUC que tiene esa GPU integrada, y ha pasado varias pruebas de rendimiento para ver cómo se comporta en 2025.
GTA V Enhanced funciona a 87 FPS en 1080p con calidad baja, Kingdom Come Deliverance 2 se mueve en 1080p y calidad baja a 46 FPS con FSR 3.1 activado en modo equilibrado, Helldivers 2 va a 51 FPS en 1080p con calidad baja, Red Dead Redemption funciona a 82 FPS en 1080p con calidad alta, Red Dead Redemption 2 va a 44 FPS en 1080p con calidad baja y texturas en alto, y Cyberpunk 2077 solo llega a 42 FPS en 1080p con calidad baja y FSR 3 en modo equilibrado.
Para ser una GPU integrada de 2018 el rendimiento que ofrece es bueno, ninguna otra GPU integrada de su época sería capaz de conseguir ese rendimiento, y se puede comprara con algunas GPUs integradas actuales basadas en RDNA 2.