Antgamer, submarca de HKC, ha presentado un prototipo de monitor con una pantalla que es capaz de alcanzar una tasa de refresco de 1.000 Hz. Los monitores han ido ampliando rápidamente sus tasas de refresco, y han pasado de tener entre 60 Hz y 144 Hz a convertir los 240 Hz en algo "normal", pero llegar a 1.000 Hz es un logro importante.
Este monitor tiene un panel TN, uno de los peores en calidad y ángulos de visión, pero tiene la ventaja de poder alcanzar tasas de refresco muy altas. Los monitores con tasas de refresco de 240 Hz ya ofrecen una gran fluidez, así que los de 500 Hz o más parecen algo excesivo, pero son los que están marcando el ritmo de innovación de esta industria.
Para poder llegar a una tasa de refresco de 1.000 Hz, Antgamer ha utilizado un panel TN con un sistema de retroiluminación zonificado, que permite que la retroiluminación se divida en varias zonas de pequeño tamaño que se pueden controlar de forma individualizada. Esto facilita la sincronización para mantener esa alta tasas de refresco, y también mejora el contraste.
Este monitor también introduce fotogramas totalmente negros entre los fotogramas reales para mejorar la sensación visual y la fluidez, reduciendo el desenfoque y evitando que nuestros ojos "vean" los fotogramas viejos durante demasiado tiempo. Con esto se consigue una mayor claridad de la imagen.
Este monitor tendrá resolución 1080p, y un precio de 1.110 dólares. Incluso con esa resolución conseguir 1.000 FPS en juegos es imposible, aunque utilicemos DLSS y multigeneración de fotogramas.
