Los ventiladores AMD Wraith Prism y Spire se presentaron en 2018, y se empezaron a utilizar como acompañamiento de algunos procesadores Ryzen 2000. El AMD Wraith Prism ha sido siempre el modelo más potente, se ha incluido solo con los Ryzen más potentes de cada generación, y tenía un sistema de iluminación LED RGB circular.
El AMD Wraith Spire era inferior, tanto en diseño como en capacidad de disipación, pero era adecuado para procesadores de gama media con seis núcleos y doce hilos. Estos ventiladores daban valor a las versiones en caja de procesadores como los Ryzen 9 7900 o Ryzen 7 7700, que venían con los AMD Wraith Prism y Spire. El usuario no necesitaba comprar aparte un ventilador para utilizarlos.
El ventilador AMD Wraith Stealth es la versión menos potente de los tres, y es la que se ha utilizado para acompañar a procesadores como el Ryzen 5 7600. Las versiones "X" de esos procesadores no incluyen ningún ventilador, así que es necesario comprar un sistema de refrigeración independiente, lo que hace que sean más caros comparativamente.
AMD ha decidido dejar de incluir los Wraith Prism y Spire en sus productos. En los procesadores más potentes, como los Ryzen 9 7900 y Ryzen 7 7700, el usuario ya no recibirá un ventilador en la caja, y tendrá que comprarlo a aparte. Los procesadores menos potentes, como los Ryzen 7 8700G y Ryzen 5 3400G, que todavía se comercializa, ahora vendrán con un AMD Wraith Spire.
A pesar del cambio, los precios de los procesadores no van a cambiar. Esto es malo por el consumidor, que sigue pagando lo mismo pero deja de recibir un ventilador, o recibe uno de menor calidad.
