Tim Sweeney, el CEO de Epic Games, se ha marcado un descargo de responsabilidad en el último Unreal Fest al hablar sobre los problemas de rendimiento que tiene el Unreal Engine 5. Según Sweeney, este motor gráfico da tantos problemas no por culpa del propio motor, ni por culpa de Epic Games, sino por culpa de los desarrolladores, que no optimizan bien sus juegos.
Para explicar mejor lo que ocurre Sweeney dijo que los desarrolladores dejan la optimización de sus juegos para el final. Empiezan desarrollando el juego con un hardware muy potente y no se preocupan por optimizar, solo por avanzar en el desarrollo, y cuando deciden empezar a optimizar se encuentran con problemas que derivan del paso a un hardware de gama baja cuando ya lo tienen todo prácticamente terminado.
En su opinión, lo que tienen que hacer los desarrolladores es optimizar desde el principio. Empezar a optimizar desde que empiezan a desarrollar el juego, y tener en cuenta muchas más configuraciones de PC para que sus juegos funcionen bien en todas ellas.
El CEO de Epic Games dijo que quiere ayudar a resolver este problema, y que para ello implementará nuevas herramientas de automatización que contribuirán a facilitar la fase de optimización, y también creará más conciencia con campañas formativas.
Los problemas que ha dado el Unreal Engine 5 en juegos han sido constantes, y muy graves en la mayoría de los títulos. Muchos ni siquiera funcionan a más de 40 FPS en 4K con una GeForce RTX 4090 si no se utiliza reescalado, y la GeForce RTX 5090 tampoco llega a 60 FPS estables en 4K en esos juegos.
Que tiene serios problemas de optimización es algo que no se puede negar, pero que Epic Games culpe de ello únicamente a los desarrolladores es algo que se desmiente fácilmente, porque la llegada del Unreal Engine 5.6 resolvió problemas y mejoró el rendimiento CPU y GPU.
