Durante la Hot Chips AMD ha dado nuevos detalles sobre la arquitectura RDNA 4. Esta arquitectura no utiliza GPUs diseñadas de forma individualizada, sino que adopta un diseño modular, lo que hace que AMD pueda adaptar más fácilmente sus especificaciones para cumplir con las necesidades específicas para crear diferentes modelos.
La modularidad permite una mayor escalabilidad, unos desarrollos más simples y es beneficiosa a nivel de costes. RDNA 4 no tuvo una GPU tope de gama, pero esta fue considerada por AMD. Al final la compañía decidió escalar sus planes y la descartó, porque prefirió centrarse en los modelos que son más rentables en el mercado, la gama alta, la entrada a la gama alta y la gama media.
El diseño que utiliza RDNA 4 parte de un bloque bajo donde está el sistema I/O, pantalla y medios, sistema de control, seguridad y sistema de gestión. AMD puede reutilizar todo ese bloque para crear GPUs más o menos complejas con cambios mínimos. Una plantilla cubre varios tamaños, y permite cubrir varias gamas de una manera más sencilla y con un menor coste.
Este diseño también permite un agrupamiento más ajustado. Los motores de sombreado se pueden fusionar, y las controladoras de memoria se pueden recortar fácilmente en bloques de 64 bits, lo que permite a AMD utilizar configuraciones de 256 bits, 192 bits y 128 bits sin tener que hacer cambios de diseño complejos.
Este tipo de diseño modular también facilita la adaptación de RDNA 4 en soluciones móviles y de bajo consumo, pero parece que AMD no tiene previsto lanzar versiones para portátiles de sus tarjetas gráficas Radeon RX 9000, basadas en la arquitectura RDNA 4.
Dicen los rumores que AMD está totalmente centrada en RDNA 5, y que no habrán más tarjetas gráficas basadas en RDNA 4, ni ninguna novedad importante más basada en esta arquitectura.
