UL Benchmarks ha lanzado 3DMark Solar Bay Extreme, una nueva prueba para medir el rendimiento en trazado de rayos entre diferentes plataformas. Esta prueba funciona en sistemas operativos móviles, iOS y Android, y también en Windows, y se ha actualizado para hacer que resulte todavía más exigente que la original.
Esta prueba es como la versión Extreme de Time Spy, que trae cambios para ser más exigente, aunque 3DMark Solar Bay Extreme no cambia la resolución, sino que utiliza una carga de trazado de rayos más intensiva para hacer que sea más exigente, y que tenga un mayor impacto incluso en las tarjetas gráficas más potentes.
Según UL Benchmarks, han introducido reflejos especulares por trazado de rayos, reflejos en los cristales y sombras suaves generadas mediante luz direccional, lo que mejora la espectacularidad gráfica de la prueba de rendimiento, pero hace que sea mucho más exigente con el procesador y con la GPU.
La prueba también se ha mejorado técnicamente, y se ha introducido una nueva zona, lo que hace que sea más compleja, más larga y más intensiva. Esta prueba también sirve para detectar posibles problemas de estrangulamiento térmico, porque es capaz de llevar a la GPU a su límite.
Está disponible como una actualización gratuita para todos los usuarios de 3DMark, y es compatible con Windows, Windows sobre ARM, iOS, Android y macOS, así que se puede utilizar para obtener datos de rendimiento de plataformas muy diferentes y compararlas.
En el tráiler de lanzamiento se pueden ver reflejados esos cambios que se han introducido en esta prueba y una comparativa con la original. Según UL, la nueva prueba es hasta 5 veces más pesada, y también introduce reflejos en superficies duras y rugosas, que no reflejan la luz de la misma manera ni producen reflejos tan definidos y perfectos.