Sony ha tomado la decisión de subir el precio de sus dos consolas, PS5 y PS5 Pro, aunque esta vez el precio no sube en España ni en Europa, solo subirá en Estados Unidos. Esta decisión de Sony es consecuencia de los aranceles que ha impuesto Estados Unidos. Sony ya avisó en mayo de que estaba considerando subir el precio de sus consolas como respuesta a esos aranceles, así que no ha sido una sorpresa.
El aumento de precio que aplicará Sony afectará a todas sus consolas actuales, y será de 50 dólares. El precio de PS5 Slim con unidad óptica pasará de los 499,99 dólares a los 549,99 dólares, el precio de la versión sin unidad óptica subirá de los 449,99 dólares a los 499,99 dólares, y PS5 Pro subirá de los 699,99 dólares a los 749,99 dólares.
De momento, el precio de los periféricos y de los accesorios no subirá en Estados Unidos, pero puede que esto cambie en algún momento si los aranceles afectan a los márgenes de Sony, o si estos aumentan debido a nuevas medidas arancelarias por parte de Estados Unidos.
El precio de PS5 ya subió en España varias veces, pero esas subidas no se reflejaron en el mercado estadounidense. Esta consola es la primera que sube de precio en varias ocasiones años después de su lanzamiento, algo que nunca había ocurrido antes con ninguna generación de consolas, porque lo normal era que con el paso del tiempo el valor de su hardware bajase, y que sus costes de producción se redujeran, lo que dejaba más margen para ajustar el precio de venta.
Sony ha preferido mantener sus márgenes de ingresos por consola vendida al máximo, y está aprovechando la situación que tiene su consola en la generación actual, donde ha dominado por completo a Xbox Series X, que es su verdadero rival, y según los datos de ventas estimados habría vendido menos de 20 millones de consolas.
