Para ejecutar juegos de la generación actual se recomienda tener un SSD PCIe, y en muchos juegos el SSD es un requisitos imprescindible, ¿pero qué diferencia hay entre estos y los SSDs SATA? ¿De verdad hay una mejora tan grande frente a una unidad de almacenamiento HDD?
Hardware Unboxed ha compartido un vídeo donde prueba diferentes tipos de unidades de almacenamiento para demostrar las diferencias que existen entre ellas en juegos, aunque los SSDs son casi todos de la marca Team Group, algo que resulta muy raro y que no es para nada normal en este tipo de vídeos.
Vamos a lo importante. En AC: Shadows un disco duro WD Blue de 3 TB tarda 143 segundos en hacer la primera carga hasta llegar al juego, y con un SSD SATA el tiempo se reduce a 21,3 segundos. Si tenemos un SSD PCIe Gen3 con memoria TLC el tiempo se reduce a 9 segundos, y con un SSD PCIe Gen5 el tiempo baja a 8,5 segundos.
Hay una diferencia muy grande entre un SSD SATA y un disco duro, y también entre un SSD PCIe Gen3 y un SSD SATA, porque el tiempo de carga con el primero se reduce a la mitad, pero la diferencia es mínima al utilizar modelos basados en PCIe Gen4 o superiores.
Con un SSD todo lo que tenga que ver con tiempos de carga y verificación de archivos se realiza mucho más rápido, y la diferencia que hay entre un SSD SATA y un HDD es enorme. Los SSDs PCIe solo logran diferencias importantes frente a los modelos SATA en tareas donde el rendimiento bruto en lectura o escritura importa mucho.
Un SSD PCIe Gen3 es suficiente para cualquier PC gaming, es la conclusión de este vídeo. Con una unidad de este tipo tendremos el rendimiento necesario para jugar a cualquier cosa sin problemas, pero es importante elegir una unidad con memoria TLC, porque ofrece mejor rendimiento y tiene mayor vida útil.