La reunión entre el CEO de Intel, Lip-Bu Tan, y el presidente de Estados Unidos, fue mejor de lo esperado. Parece que el encuentro generó sensaciones muy positivas entre ambos, y esto ha llevado a Donald Trump a considerar la posibilidad de comprar una buena cantidad de acciones de Intel.
Tras conocerse esta noticia las acciones de Intel han subido, y la confianza de los inversores ha mejorado bastante alrededor de la compañía, aunque Intel todavía tiene muchas cosas que demostrar, y necesita algo más que esto si quiere recuperar la posición que tenía hace cuatro años, cuando sus acciones valían el triple.
Se desconoce la cantidad concreta de acciones que Estados Unidos podría comprar en Intel, pero la inversión serviría para apoyar la construcción de una planta de fabricación de semiconductores en Ohio, un proyecto que lleva tiempo sufriendo numerosos retrasos, y que nunca ha llegado a completarse. Con esa inversión por parte de Estados Unidos podría realizarse por fin.
El cambio de postura de Donald Trump ha sido total con respecto a Lip-Bu Tan. Hace solo unos días el presidente pedía su dimisión porque tenía vínculos con el gobierno chino, y ahora ambos tienen una relación muy buena, y ha causado una sensación tan positiva al presidente de Estados Unidos que este se ha animado a considerar la compra de acciones de Intel a pesar de que la compañía no está en su mejor momento.
Esta información da un poco de oxígeno a Intel, que según otras informaciones está enfrentando complicaciones con su nodo Intel 18A. Este nodo todavía no es viable económicamente, porque no habría llegado a la tasa de éxito por oblea necesaria. Intel todavía tiene margen para mejorar ese nodo y hacer que sí sea viable económicamente, pero no hay ninguna certeza de que vaya a conseguirlo.
