NVIDIA ha tenido que defenderse de ciertas acusaciones infundadas que dicen que sus GPUs tienen un diseño que les permite incluir en ellas puertas traseras, spyware y/o interruptores de la muerte. Estas acusaciones vienen de parte de las autoridades chinas, que han especulado con esa posibilidad para dañar la imagen de la compañía y reducir la demanda de sus aceleradores para IA, y de sus tarjetas gráficas.
La compañía de Jensen Huang es la que más hardware para IA vende actualmente. La demanda de sus soluciones para IA es gigante, pero en el caso de China hay una prohibición vigente por parte de Estados Unidos que les impide vender directamente sus soluciones más avanzadas. Por esa razón NVIDIA desarrolla productos alternativos con menor potencia, como la GeForce RTX 5090 D o la aceleradora NVIDIA H20.
Ante esas acusaciones, que dicen que todas esas cosas permitirían a NVIDIA espiar a China, introducir malware en equipos de dicho país o incluso "matar" sus tarjetas gráficas si en algún momento es necesario hacer que dejen de funcionar, la compañía ha dicho, directamente, que no utiliza nada de eso en sus tarjetas gráficas, que así no es como se construyen sistemas de confianza, y que nunca lo harán.
NVIDIA también ha dicho que siempre ha dado soporte a un ecosistema de software abierto y transparente que ayude a sus clientes a sacar el máximo partido a sus sistemas y a sus GPUs. No hay motivos para pensar que NVIDIA no dice la verdad, pero seguro que estas palabras de China ya han logrado convencer a algunos gracias al miedo.
